Mis críticas

‘Gru, mi villano favorito de Pierre Cofin, Chris Renaud y Sergio Pablos

Gru, mi villano favorito‘ tiene un planteamiento sencillo; un supervillano en horas bajas quiere dar un golpe maestro, robar la luna ,para volver a ser el mejor. Pero detrás de este planteamiento que podría parecer muy infantil, se esconden una buena trama, que habla de la infancia, de morir de éxito y de que las personas pueden cambiar.

El peso total de la película recae sobre “Gru”, un villano que está viendo como pasan los años y los nuevos supervillanos, más jóvenes le están adelantando. Es un personaje muy bien construido y rematado en la versión original con la voz del cómico Steve Carrell (The Office), que le añade sus movimientos personales y consiguen una mezcla perfecta.

Es un villano menos malo de lo habitual, y se convierte totalmente cuando adopta a tres niñas huérfanas para que le ayuden a llevar a cabo su plan. Los momentos de ternura se intercalan con gags al estilo Looney Tunes, con golpes y caidas. Incluso en momento recuerda al coyote que nunca consigue atrapar al correcaminos y sigue usando miles de inventos inútiles y defectuosos.

Muy bueno también el “némesis” de nuestro protagonista, un niñato, hijo de un banquero que tiene todo a su alcance sin hacer ningún esfuerzo, sólo se lo tiene que pedir a su padre. Vive en una casa equipada con la última tecnología que le permiten hacer todo sin levantarse del sillón, en el que se pasa el día bebiendo coca-cola y comiendo guarrerías.

Además otro de los grandes aciertos de la película, es dar protagonismo a los Minions, los miles de ayudantes amarillos que “Gru” tiene en su guarida secreta. Los Minions se convierten en protagonistas de muchos gags que sirven para relajar al espectador y tienen una calidad excepecional. Estoy seguro que las figuras de los Minions se convertirán en objeto de colección por los freaks del cine y no sería descabellado pensar en un “spin-off” protagonizado por estos adorables bichos amarillos.

En definitiva ‘Gru, mi villano favorito’ es una buena comedia de animación que éste año sólo se ha visto superada por la perfecta ‘Toy Story 3’, aunque es una buena noticia saber que alguien que pueda hacer cara a Pixar.

‘El aprendiz de brujo’ de Jon Turteltaub

Otra peli bajo el sello Bruckheimer para pasar un rato agradable e ideal para una tarde de lluvia. Y con Nicolas Cage (y sus pelucas) de protagonista.

El aprendiz de brujo‘ es la típica historia que hemos visto mil veces pero encarnados por diferentes personajes. Un chico que no se entera de nada, que por lo general está un poco excluido, se erige como el elegido para salvar el mundo, y es adiestrado por un viejo maestro.

En esta ocasión el maestro es Nicolas Cage, que el tío lleva encadenando el mismo papel y el mismo corte de películas durante mucho tiempo. Si visteis ‘La busqueda’, ‘La busqueda 2’, y ‘El motorista fantasma’, ya sabéis como va actuar el bueno de Nick en esta ocasión. Estará siempre como desaparecido y cuando alguien esté en problemas el lo solucionará todo lanzando algo y entrando en escena diciendo alguna frase ingeniosa. Resultón, aunque en ocasiones el torcer el gesto para darle dramatismo desentona un poco.

Lo más destacado de la película son sus efectos especiales, en este apartado es donde Jerry Bruckheimer ha puesto todo su empeño. Los trucos de los hechiceros, los rayos, las batallas y las explosiones son geniales y deleitan al espectador con su virtuosismo. Vamos como en todas las pelis que produce Bruckheimer. Aunque esta vez, la recaudación en USA ha sido muy pobre y no ha conseguido los números esperados

El chico excluido y aspirante a hechicero es Jay Baruchel, que el pobre no cambia la cara de “nerd” autista durante toda la película, ni cuando tiene que besar a la guapa Teresa Palmer (que por cierto en la película se me dio un aire a Naomi Watts). Aunque no tan guapa como Monica Belluci, que hace un pequeño papel.

Destacar la buena interpretación de Alfred Molina, como némesis del personaje de Nicolas Cage, ya que cada vez que aparece en film gana en intensidad, aunque al ser la película un producto para toda la familia, el malo vuelve a ser poco malo y dejar vivir una y otra vez al bueno.

En definitiva, una película de aventuras más, con grandes efectos especiales que consigue entretenernos durante dos horas.

‘American teen’ de Nanette Burstein

Otro buen documental, ganador al mejor documental 2008 en Sundance, es el que nos presenta Nanette Burstein. La película se centra en el último año de instituto de unos jóvenes americanos y su paso a la universidad. Para contar esta historia, la directora se centra en cuatro chicos, cada uno de un grupo diferente y con unas características distintas, tenemos al jugador de éxito en baloncesto, a la chica popular y famosa, un chico nerd y una chica del montón sobre la que gira toda la cinta.

Si por algo es interesante el documental, es por ver las grandes diferencias que existen entre una cultura como la nuestra y una cultura como la norteamericana. La mayor diferencia es lo realmente difícil que puede ser ir a la Universidad y más aún si quieres ir a una universidad concreta. De media, en EEUU la matrícula cuesta 50 mil dólares el semestre, algo que la mayoría de las familias no pueden asumir. Además cada Universidad pone unos requisitos muy altos para entrar, sólo entran los mejores. Esto dista mucho de España, donde todo aquel que quiera ir a una universidad concreta, no lo tendrá muy difícil, ya que muchas universidades incluso crean carreras de dudoso valor para poder aceptar a todos los estudiantes. Y su dinero.

Esto crea una gran ansiedad a los jóvenes que además tienen que lidiar con todos los problemas del instituto y el ser alguien dentro de ese instituto. Es la sociedad del aparentar y de la imagen. Incluso es interesante ver como se usa la televisión dentro del instituto, cada día dos alumnos del instituto ofrecen un diario con las noticias más destacadas del centro, y eso se emite por cientos de televisiones repartidas por todas las instalaciones del colegio. Todo es imagen.

La directora además hace muy amena la visión del documental alternando imágenes reales, con secuencias de animación, que dan una gran riqueza a la narración y la hacen avanzar de una manera muy potente. Cada pieza de animación está relacionada con el mundo interior del joven del que traten, similar a un videojuego en el caso del friki o en una cancha de baloncesto en caso de la prometedora estrella.

Un documental muy recomendable que nos enseña de primera mano, los problemas de amor, dinero, éxito y fracaso que sufren los americanos del mañana.

‘Man on Wire‘ de James Marsh

Este es uno de los documentales que muestran que si están hechos de una manera inteligente y parten de una buena historia, pueden ser mejores que cualquier película con un presupuesto millonario. ‘Man on Wire‘ cuenta la historia real de Phillipe Petit, un francés funambulista que en 1974 tenía un sueño, cruzar por un cable las dos Torres Gemelas. Y todo esto sin autorización.

Phillipe Petit vio a los diecisiete años, en una revista de actualidad parisina, que en Nueva York iban a construir dos torres de más de 400 metros de altura. Desde aquel momento, cruzar esas torres se convirtió en un sueño, una obsesión que debía realizar a toda costa. Y el espectador acompaña a Phillipe en la consecución de ese sueño.

La estructura del documental es como la de una buena película de ladrones de bancos (la historia de “asaltar” las dos Torres es muy similar) y comienza con los protagonistas, burlando los sistemas de seguridad, metiendo un cable de más de 200 kilos y escondiéndose en el World Trade Center la noche antes del “gran espectáculo”. Eso sí es un buen cliff-hanger. De aquí pasamos a la juventud de Phillipe y como comienza la obsesión de conseguir su meta. Todo esto intercalado con testimonios de los protagonistas de la historia, e imágenes reales de la época, hacen de ‘Man on Wire’, uno de los documentales más interesantes de los últimos años.

Esta estructura nos mantiene en vilo durante todo el metraje de la película y esperamos con ansía ver si por fin nuestro protagonista puede cumplir su sueño o será detenido antes de disponerse a cruzar el cable.

Pero no sólo se trata de cruzar el cable, ver como durante 6 años, el joven funambulista viaja repetidas veces a Nueva York, estudia la vida en las Torres, toma notas y hace una replica del World Trade Center, nos muestra que este documental, habla sobre todo de hacer realidad tus sueños, pese a las trabas y los problemas. Tiene un tono inspirador y el propio protagonista nos invita a vivir “cada día de nuestra vida como una aventura”.

Sin duda todos estos motivos fueron los que hicieron que ‘Man on Wire’ ganara el Oscar en 2008 al mejor documental. Recomiendo encarecidamente su visión, ya que después de verlo te sientes capaz de hacer cualquier cosa en la vida por imposible que parezca.

’19 días y 500 noches’ de Ramón Gieling

Un documental de Sabina después de que sufriera un ictus cerebral podría ser muy interesante, pero el alemán, sí habéis leido bien, el alemán Ramón Gieling crea un documental bastante soso y a veces incluso aburrido, que no aprovecha para nada al personaje que tiene enfrente.

La premisa del documental es muy potente, Joaquín Sabina antes de sufrir el ictus, había vivido siempre al límite, dando incluso la llave de su casa a un montón de gente, que la usaba tanto si estaba Sabina, como si no. Después del ictus, Sabina cambió la cerradura y sus amigos hablan sobre el cambio sufrido por el cantante. Para ello el director construyó una réplica del salón donde se celebraban las famosas fiestas e invita a amigos de Sabina a hablar de la vida del “flaco de Úbeda”.

Pues todo esto se queda sólo en una premisa potente, porque una vez que empiezas a ver el documental, empiezas a ver todos sus puntos débiles. Lo primero, los invitados a hablar de las aventuras de Sabina, son un poco de segunda, sólo se salvan Caco Senante y Javier Krahe, el resto son un poco de relleno y no aportan nada para que la narración evolucione a algo interesante.

Además los invitados hablan someramente sobre la vida anterior de Sabina, aportando datos tan importantes como en que sillón se sentaban cuando visitaban la casa del cantante. Además comienzan sus testimonios mirando a cámara fijamente y leyendo frases dichas por el propio Sabina en sus libros. Según va avanzando el metraje las entrevistas son cada vez más insulsas, cómo cuando la de Enrique Morente intentando relacionar el arte taurino con el arte de cantar.

Por encima de todo y lo que resta muchísima calidad al documental es la bajísima factura con la que está producido. Se ve como si fuera un ejercicio para la Universidad, con travellings a trompicones, zooms mortalmente largos o planos que están mal y no se han repetido. Sólo se salvan los planos relacionados con el concierto de las ventas, y se salvan no por la pericia del director sino por lo emocionante de sus imágenes.

El montaje de la historia también es muy raro y mezcla momentos de testimonio con momentos poéticos, casi oníricos que están totalmente fuera de lugar. Juega con un cementerio, con un piano que llora sangre, que podrían resultar planos bonitos, pero ni eso.

Además como reclamo, supongo, se deja la entrevista integra con Sabina para los minutos finales, como para dejar con buen sabor de boca. De esta parte también se saca lo mejor del documental, cuando el cantante de primera mano, cuenta como se vio sumido en una depresión que le alejó de los escenarios  incluso le hizo dejar de lado los amigos. Tiene un buen final cuando le pregunta a Sabina por su objeto fetiche y este responde, una llave, con lo que cierra el círculo abierto al principio con que el cantante dejaba la llave de su casa a todo el mundo.

Resumiendo (como dice una de las canciones de Sabina), lo mejor del documental es ver a Sabina hablar de su mejoría y ver las imágenes del concierto de las Ventas, pero para eso puedes comprarte el dvd y disfrutarás más.

‘NY I love you’ de Varios directores

Tenía ganas de ver esta película para ver que historias de amor nos contaban basándose en la misma estructura que ‘Paris je t´aime‘. A priori es una premisa con mucho potencial, pero esta película no ha sabido sacarle todo el jugo, incluso contando con un elenco de estrellas (tanto delante como detrás de las cámaras).

NY I Love you‘ es una película que cuenta, a través de diversos cortos, diferentes historias de amor que ocurren en la ciudad que nunca duerme. Estos cortos están dirigidos por diferentes directores, que cada uno ha plasmado una historia de amor diferente.

La película tiene cosas muy buenas, como el aprovechamiento al máximo de una ciudad tan cinematográfica como Nueva York, mostrando sus iconos más reconocibles, los taxis, los pasos de peatones, la señalización, que nos mete muy dentro de la ciudad y nos convierte en un peatón más. Es una postal en movimiento de la ciudad.

El conjunto tiene un primer momento ascendente, pero como a mitad del metraje, la intensidad comienza a descender y hay algunos cortos totalmente previsibles y aburridos, pero el tono general es de una buena película aunque olvidadiza. Es muy fácil de ver y dejarse llevar con las historias.

También es de destacar las interpretaciones de sus super estrellas, como Bradley Cooper, Orlando Bloom o Shia LaBeouf. Aunque una de las mejores es ver a Ethan Hawke hacer de escritor charlatán que intenta engatusar a una mujer para llevársela a la cama. Destaca esta vez por su papel algo soso y frío, la intervención de Natalie Portman como una judía que está a punto de casarse.

Esa es otra característica, la película abarca todas la etnias que existen en Nueva York, chinos, negros, judíos y todas las clases sociales. Además no sólo trata el amor, sino también el desamor, la muerte o incluso el amor por los hijos. Es enternecedor el corto de los dos abuelos que llevan toda la vida juntos y se quieren…a su manera.

Lo que le da riqueza a la película es la mezcla de diferentes estilos, podemos ver un montaje muy moderno, con planos cortos y muy rápidos o ver una poesía visual en el corto escrito por Anthony Minghella.

En definitiva, una buena película, que no supera a su antecesora, pero que es muy agradable de ver y de disfrutar. Es interesante descubrir cada historia porque, y como dicen en la película “ New York al fin y al cabo no es tan grande y todo es posible”.

‘Prince of Persia: Las arenas del tiempo’ de Mike Nevell

Han pasado 23 años desde que se creara el primer videojuego de Prince of Persia. Y quien mejor para llevarlo a la gran pantalla que la gran factoría Disney y el productor Jerry Bruckheimer .

Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo‘ toma elementos del videojuego homónino y crea una historia de aventuras al viejo estilo. Trata sobre como el Príncipe Dastan (Jack Gyllenhaal) es traicionado y acusado de matar a su padre, y se ve obligado a escapar con la Princesa Tamina que lleva consigo una daga enormemente poderosa, ya que con ella es posible hacer viajes en el tiempo, pero necesita ser rellenada con las Arenas del tiempo. El príncipe Dastan quiere usar la daga para volver atrás en el tiempo y demostrar a todos que él no era el asesino de su padre.

Así que ahí tenemos todos los elementos para crear una película de aventuras, el bueno, la princesa (interpretada por la preciosa actriz Gemma Artenton), el malo y la daga mágica. El guión sigue la estructura clásica de este tipo de películas, el conocido viaje del héroe que se repite por ejemplo en Matrix, El señor de los anillos o Star Wars. Por eso, la película no sorprende, por sus giros inesperados de guión, pero si consigue mantenerte enganchado durante todo el metraje.

Los seguidores del videojuego quedarán completamente satisfechos, ya que a modo de guiño, se realizan casi todos los movimientos, saltos y piruetas que se pueden ver en el juego. Incluso en un momento del film, el Príncipe va corriendo y hace el famoso frenazo al borde de un saliente, uno de los movimientos ¡más característicos del primer juego¡. Sus escenas de lucha son correctas, aunque se abusa bastante del movimiento de cámara y en más de una ocasión se crea tal barullo que es difícil encontrarse.

El reparto está bastante aceptable, aunque eché de menos un poco más de garra y fuerza en el papel del Príncipe, (Jack Gyllenhaal tiene demasiada cara de niño bueno). También destacan el papel de empresario corrupto de Alfred Molina y el villano encarnado por Ben Kingsley (que siempre queda bien en los papeles, como Morgan Freeman). Es de resaltar como la mano del director en este caso es inapreciable, Mike Nevell se limita a hacer lo correcto sin darle ningún toque de personalidad al film, que parece envuelto en la mano de Bruckheimer.

Se nota el esfuerzo que han realizado Disney y Jerry Bruckheimer , ya que la factura es impecable. Se nota que quieren convertirla en una trilogía de éxito parecida a ‘Piratas del Caribe’.En resumen ,una película entretenida y muy fácil de ver, perfecta para una tarde de lluvia en la que te apetezca pasar el rato con una peli de aventuras.

‘Buried‘ de Rodrigo Cortés.

Tuve la suerte de ver la película en el pase de prensa y comprobar antes de su estreno en salas que todo lo que se había dicho en Sundance sobre Buried era verdad. Es impresionante desde el principio hasta el final, todo un ejercicio cinematográfico que debería estudiarse en las clases de realización audiovisual.

Desde el principio sabes que lo vas a pasar mal viendo la película, la pantalla negra mientras sólo los sollozos de Paul Conroy  inundan la sala. En ese momento te transportas al ataúd con Ryan Reinolds, y aguantas con él los 90 minutos que dura la película.

Si alguien nos dice que tenemos que hacer una película metidos en un ataúd, sólo se nos ocurririan seis o siete tipos de planos y estos se repetirian hasta la saciedad. “El truco es no pensar que estamos en un ataúd, sino nos ceñimos sólo a esa caja” me dijo Rodrigo Cortés en la entrevista que tuvimos después. Y ahí está la solución, para la película construyeron 7 ataúdes distintos, uno más alto, otro más estrecho y otros que se me movían los paneles. Gracias a esto en la película nos encontramos una gran variedad de planos e incluso movimientos de cámara, como travellings y panorámicas.

Pero el apartado técnico a destacar es la dirección de fotografía de Eduard Grau, que consigue jugar  con la luz y convertirlo en un elemento dramático. Es agónico ver como la linterna se va quedando sin pilas o es impactante el verde que consigue solamente con una barra de luz química. Además esto ayuda al montaje porque cada momento de oscuridad sirve para cambiar la posición de la cámara sin que apenas nos demos cuenta.

Aunque el aspecto técnico es lo más destacable, también hay que reseñar que el guión está muy bien construido y con las piezas necesarias para que el interés no decaiga. Es cierto que existen algunos deus ex machina en el texto del debutante Chris Sparling, pero por lo demás el guión funciona a la perfección y logra mantenernos agarrados fuertemente a la butaca durante 90 minutos.

La simplicidad con la que se presenta la historia es un arma de doble filo, ya que en un primer momento es lo que nos atrae a ver la cinta, o en su defecto y como dijo el taxista que me llevó a la proyección “¿Un tio en un ataúd durante hora y media? Buff, menudo rollo.”

Pero detrás de ese tio metido en una caja, Buried es una película que nos habla de lo insensato de las guerras estúpidas, de las reacciones humanas en momentos de máxima presión y sobre todo,en palabras del propio Rodrigo Cortés, de “las consecuencias de alguien que aprieta un botón a 5000 km de distancia y no piensa en lo que va a pasar”. Y todo esto lo consigue a tres metros bajo tierra.

El Escritorde Roman Polanski.

Tenía ganas de ver El escritor ya que cuando estuvo en cartelera no tuve la oportunidad de verla. Quería verla por ver la película que Roman Polanski rodó antes de tener los problemas con la justicia suiza, porque leí que Polanski volvía a los buenos thriller de misterio, como “Chinatown”.

La premisa de la película es muy interesante, nos habla de un ex-primer ministro británico(Pierce Brosnan),que quiere escribir sus memorias y contrata a un escritor fantasma para ello (McGregor).McGregor es el sucesor de un primer escritor que muere de una manera sospechosa. A todo esto hay que sumar, las acusaciones que, de repente, arremeten contra el ex-primer ministro por estar involucrado en vuelos ilegales de la CIA (las alusiones a Tony Blair están claras) y ordenar torturas a terroristas.

Polanski logra meternos en la piel de escritor, un personaje que tiene que vivir en la casa de vacaciones del primer ministro y que no comprende todo lo que se le oculta a su alrededor. Es genial el juego que hace de las puertas, que esconden secretos y no permiten escuchar llamadas incómodas de teléfono.Un thriller donde los personajes esconden cosas muy gordas, relacionadas con organismos internacionales, la CIA y todo ese mundo tan desconocido para el pueblo en general

Es una historia que trata el aislamiento que viven todos los personajes que están en una imparable decadencia. El ex-primer ministro intentando salvar su imagen, su mujer totalmente ninguneada y engañada y sobre todo nuestro escritor, un pelele en manos de unos y de otros que sólo le usan para conseguir sus propósitos.Ewn McGregor borda el papel de escritor fantasma, cargándolo de inoncencia hasta que explota convirtiendolo en un hombre desesperado por salir de la cárcel en la que está recluido.

Todo esto se consigue con un buen guión que no abusa de los grandes giros inesperados, pero que va ofrenciéndonos pistas, como en las buenas novelas de asesinato, para saber finalmente “quien es el asesino”.

El director critica la inmunidad de los líderes políticos, la presión social que ejercen los medios de comunicación, que te ponen en la barra para que todo el mundo pueda desgarrarte como si de un buffet libre se tratase y los engaños a los que somos sometidos todos los días sin que ni siquiera nos demos cuenta.

6 respuestas a Mis críticas

  1. Pingback: Coffe day | Edimblog by Gabri

  2. Jose dijo:

    A mí también me moló “Enterrado”, y estoy de acuerdo con lo que dices de que podría ser un ejemplo para los estudiantes de cine…Pero “El escritor” es un coñazo miserable, el cual tuve el enorme infortunio de tragarme en el cine!!

    Seguiré atento a tus opiniones…

  3. Jose dijo:

    Pero mira que eres meloso…”Paris je t´aime”, “New York I love you”…necesitas una dosis de Harry el Sucio en vena colega, jajajajajaj. Una vez hecho el chascarrillo a tu costa, te diré que las películas en las que colaboran varios directores me molan bastante (“Historias de New York”, “9´11´´”, “Four rooms”), así que me daré una vueltecita por estas dos, que últimamente ya no soy tan duro como solía…

  4. Jose dijo:

    A mí Sabina me gusta sólo muy de vez en cuando como cantante, y como individuo (cuando habla, cuando comenta, cuando escribe) me parece un gilipollas de tres pares de narices. Lo que tú, sutilmente, denominas vivir al límite, consiste en haberse bebido hasta el oraldine cuando se enjuaga, y, cómo no, de haberse alicatado la naricita a base de polvo de ángel. Pero claro, como es un canalla, pues mola.
    No he visto el documental y no creo que lo vea, pero siento que te haya decepcionado, sabiendo que eres un seguidor incondicional de ese entrañable drogadicto. Si quieres ver cosas sobre su vida que sí molan, apúntate estas:
    – Trainspotting
    – El pico (I y II)
    – El expreso de medianoche
    – Días de vino y rosas
    Un abrazo colega!!

  5. Víctor dijo:

    A mí tampoco me gustó el documental de Sabina. Lo vi hace un año así como de casualidad y no me gustó mucho la verdad. Me parece que para alguien que conoce la vida de Sabina, por haberse leído alguna biografía o mínima nota de prensa (como es mi caso), no aporta nada. Es llover sobre mojado (por usar otra canción de Sabina). Para alguien que no conoce tanto a Sabina, igual le sirve para conocerle un poco mejor, pero vamos, tampoco mucho. Y bueno, las entrevistas son varias, pero son igual de malas. A mí no me molestó la comparación entre tauromaquia y música porque lo que explica es cierto. Creo recordar. Todos los artes lo comparten. Lo que me sobró mucho, incluso me ofendió, fue la entrevista de Alejandro Talavante, que dice, yo quería ser como Sabina, pero me metí a torero. Gracias a Dios, porque con lo mal que cantas/actúas, menos mal que te dio por pisar la arena y llegar a ser tan bueno como eres, porque sino, hundes a la industria discográfica con esa cara.

    En fin, que un fiasco de documental. No me gustó mucho.

  6. Jose dijo:

    Estás a tope con los documentales, eh? Si te ha molado el rollo de los estadounidenses en sus años de instituto y de pre-universitarios, te recomiendo una novela que se llama “Salter School”, de David Jiménez. Si no la encuentras te la dejo yo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s